“Quiero que deje de existir ignorancia con respecto a las personas trans”

Quimey Ramos, docente, artista, analiza su paso por los medios de comunicación después de que se hizo pública su historia. Activista guerrera, pone el cuerpo y la voz para gritar bien fuerte ¡furia travesti!

Texto e imágenes // Ulises Rojas Odiseo Rojo

Es jueves 5 de octubre y Quimey, entre entrevistas a radios y acuerdos con medios televisivos, transita su mañana. La noche anterior dos autos llegaron desde Capital a La Plata para llevarla a un estudio de televisión donde ella era una de las invitadas especiales. Acompañada por amigas trans y maricas, emprende viaje con su remera que pide por la aparición con vida de Johana Ramallo y el pañuelo de la campaña por la legalización del aborto atado al cuello. Las cámaras la esperan como lo hicieron durante toda la semana, en la que cautivó a los medios de comunicación con su historia y su facilidad para expresar lo que piensa, de manera clara y concisa. “Me pone feliz que me pregunten sobre cuestiones que van más allá de mi historia personal”, afirma.

¿Cómo te sentís después de tu paso por los medios de comunicación?

Me siento re feliz porque pienso que siempre se llega a alguien más que por ahí no te escuchó todavía o que te está escuchando desde otro lugar. Cada vez que hago una nota en la que me piden que dé mi opinión sobre un tema que no es el de mi historia personal (por ejemplo, en cuanto a cómo se quiere abordar la cuestión de ser docente y trans) me pone contenta. Tiene que ver con esto de que las personas trans realmente salgamos y empecemos a ser consideradas como personas que pueden opinar de todo. Me hace feliz que me pregunten sobre cuestiones que van más allá de mi historia personal, porque es empezar a considerarnos por fuera de eso, que solamente podemos opinar sobre ser trans o no, o la diversidad, y comenzar a considerar que podemos opinar de cualquier tema.


¿Qué te pasó con lo/as periodistas, conductore/as?

De alguno/as noté mucha falta de respeto. Pero, en sí, sentí ignorancia con respecto a mí y mi identidad. La gran mayoría tenía una actitud políticamente correcta. Por alguno/as me sentí respetada, al menos en el trato, pero sentí que eso tenía que ver con cómo yo me paré frente a ello/as, desde qué lugar hable. Eso quedó bien en claro cuando un periodista de uno de los primeros noticieros en los que me entrevistaron me presentó en masculino. Yo, rápidamente, antes de arrancar la nota lo corrijo diciendo que él no podía hablarme de esa forma y le menciono la ley. Entonces, al mostrarme clara, firme y sabiendo de las herramientas con las que cuento, se modifica todo, haciendo que sean correctos a la hora de tratarme.

¿Te gustaría estar en los medios?

Sí. Santiago del moro, el conductor de Intratables, me dijo si no pensaba que estaban saldadas las desigualdades y yo pienso que las desigualdades, por más que exista la ley, aún existen. Faltan un montón de cuestiones: que todas las personas se hagan cargo de su micromundo y realmente nos acepten. Quiero que deje de existir ignorancia con respecto a las personas trans y sobre nuestras vidas. Que existan otros discursos sobre nuestras existencias. Que no piensen que la discriminación y exclusión está saldada con dos chicas trans en la televisión, cuando nuestro promedio de vida aún siguen siendo los 35 años. Para mí, con dos personas trans que se dedican al mundo del espectáculo nada más, no alcanza. Nosotras tenemos que poder opinar de todo, tenemos que poder opinar de economía, del gobierno, de todas las instancias que hacen a la sociedad.
Los dos segundos de fama que tuve los pude aprovechar para decir este tipo de cosas y eso me pone muy feliz. Y me encantó ver cómo mi entorno se empoderaba, y me obligó a repensarme y empoderarme a mí misma. Me pude ver con otros ojos. Además de encontrarme con un montón de personas trans, y generar una red con ellas, me sentí acompañada.

¿Cómo sigue todo en la escuela con respecto a tus alumnxs?

Hay unx niñx en particular que desde antes de que yo esté en la escuela manifiesta no sentirse comodx con el género que le asignaron al nacer. Hace tiempo viene expresando su disidencia, su disconformidad de que todo el tiempo lx quieran clasificar y que le exijan muchas prácticas sociales que no quiere tener. El viernes cuando fui a la escuela, me busco tres veces para abrazarme, nunca me había hablado. Yo pienso que en su casa me vieron en los programas de televisión y que algo pasó, algo quedó ahí. En general, es muy loco porque con el nivel de lo mediático, muchxs cayeron en la importancia del cambio que yo había realizado y que me animé a hacer en la escuela. Sentí que eso hizo que me aprecien mucho más. Veo una situación mucho más cariñosa. Este caso en particular a mí me moviliza, porque era una persona que yo sabía que estaba sufriendo y de repente que venga y me abrace no es casualidad.
Mucho afecto, reconocimiento. Después de mi paso por los medios puedo trabajar mejor con lxs chicxs. Hay reconocimiento de un esfuerzo, en especial por parte de lxs más grandes. Todo esto ayudó a que me puedan entender mejor.

¿Sentís que a tus alumnxs también les llegó tu mensaje?

Un montón. Una docente me mando una captura de pantalla de una alumna que decía en su facebook que yo estaba saliendo en la tele y escribió: “Grande seño Quimey, te amamos”.