Me lo dijo un cuento: Best Seller

Texto // Jose Saralegui
Ilustración // Agustín Solís Morales

Ya está todo dicho, incluso esta frase. E incluso con el “incluso esta frase”. Y también aún con el “E incluso con el incluso esta frase”. Y por obvio que resulte, con el “ Y también aún con el ‘E incluso con el incluso esta frase’ ”.
Por eso no escribo nada, y por ello también, es que esta es mi obra, sí señores, mi gran novela, mi herencia, y se las regalo. Es cortita, breve, y ello representa un ahorro ecológico y editorial. Podrán imprimir tantísimas copias… sobre nada. Por lo que dará igual si las imprimen o no. El no imprimirlas será lo mismo que el hacerlo, por lo tanto, cada conjunto de 50000 omisiones equivaldrá a una nueva edición de mi libro. Es increíble ahora que lo pienso, pero de esta forma me he convertido ni más ni menos, que en el autor de la nada. El creador de la falta. Soy el escritor más leído, o menos, una semántica diferencia. Soy el premio Nobel a la antiliteratura, el pionero infinitamente imitado según pasarán los años, pero jamás igualado. Premio No Vel, de la No Vela, que nunca despierta, porque siempre sueña, que nunca concreta, porque se excusa. Que busca la piedra, para no saltarla, y esconderse tras ella. Soy el no escritor, un insulto a las magnánimas letras, una oda a los inertes espacios. Cuántas entrevistas no dadas, que ni siquiera debí rechazar, porque no existieron.
Soy mi propio orgullo, y de nadie más, el más genial escritor sobre la faz de la ausencia. Mi propio mecenas, gracias a nadie, sino a mí solito, por ser el gestor de la vacía invención del silencio. Que no lo he inventado yo, lo sé, pero sí he sido quien por vez primera ha decidido hacer de él su tesoro.
Entrego esta entrega, que no es tal, a quien quiera recibirla, que si no es nadie no importa. Primera de muchas, de todas, quizás ninguna, colecciones y colecciones, millones de libros que ¡vamos! no pueden equivocarse. Qué manera de producir, de publicar, de escribir. Quién diría que llegaría hasta aquí. Esto es para todos ustedes, mi público hermoso.
No soy, ni tampoco lo es mi novela. Y no digo nada interesante, porque ya está todo dicho. Incluso con el “incluso… Bueno, ya saben a qué iba, después de todo, conocen lo que voy a decir, porque soy un best seller.