Museos que importan: Girls of the Internet Museum


image

 

Conocí a Gaby Cepeda en un grupo de Facebook intercambiando ideas sobre feminismos, arte, políticas queer, y representaciones contemporáneas sobre la sexualidad. Allí fue cuando me acerqué a su trabajo y me volví inmediatamente fan de uno de los proyectos más creativos que conozco, que aborda de manera abierta y experimental críticas a los modos hegemónicos de representación de lo femenino, al mismo tiempo que pone en cuestión el ordenamiento heteropatriarcal de los museos. Gaby Cepeda, curadora independiente, nos cuenta de manera extendida sobre su increíble proyecto GIM – Girls of the internet Museum: una plataforma de encuentro e intercambio reflexivo sobre los modos críticos de existencia de lo femenino en regímenes de representación acelerados por el ritmo del capitalismo afectivo. GIM, en constante actualización, es un museo tan cálido y rebelde como una banda riot grrrl.

 

 

¿Cómo surge la idea de GIM? ¿Qué clase de búsquedas estabas llevando en ese momento que permitieron que emergiera la agencia de este espacio con este criterio curatorial específico?

El GIM surgió en un taller impartido por el curador mexicano Pablo León de la Barra en el CIA en Buenos Aires a finales del 2012. Era un taller sobre “Museos Temporales y Exposiciones Exprés”, y al final cada uno de los participantes tenía que crear su propio museo. Lo más natural para mí en ese momento fue recurrir a Tumblr como estructura.

En ese momento yo estaba empezando la investigación de mi tesis de Maestría en Curaduría y circulaba alrededor del arte de internet (net art) y feminismo, muy influenciada por las lecturas/intereses que tenía en ese momento, específicamente: Net Art y porqué estaba lleno de chicos, Donna Haraway, y Ad Minoliti, cuya obra conocí en ese mismo taller y cuya influencia en el GIM ha sido invaluable.

Partí de un par de artistas que ya tenía en mente y una cierta actitud curatorial, quería que fuera una forma de exteriorizar la investigación en lugar de que se redujera a emails académicos y tecnicismos.

 

¿Cómo gestionás el ingreso de nuevo material? El criterio es de exhibición permanente o has pensado alguna vez en trasladar hacia tu plataforma la epistemología expositiva del dispositivo museo?

El GIM tiene ejes curatoriales claros, pero que son absolutamente fluctuantes, es una institución constantemente cambiante, en la que la humildad y el reconocimiento de los errores es una parte esencial del trabajo. Lo que en
un momento se reconoce como aceptable, poco después puede ser ofensivo, y hay que escuchar, reconocerlo y desprogramarnos.

La selección de obra responde a cuatro condiciones centrales:

·
Sinceridad: El internet es un reflejo de nuestra realidad capitalista, y nunca está por fuera de ella. Creo que no queda mucho en nuestra existencia que no esté sometido a la lógica del mercado y sus narrativas. Suena terrible, pero creo que es verdad y creo que la sinceridad en estas condiciones es cuestionar estas narrativas elaboradas, abarcativas y generalizadoras, y señalar los hoyos enormes que hay en ellas.

·
Reflexiones subjetivas sobre la femineidad que a la vez sean statements representativos —aunque específicos— sobre la condición femenina actual: Por específicos quiero decir que creo que uno de los principios más importantes del feminismo es nunca generalizar, por lo que es imposible que existan statements generales para todas las mujeres. El internet no es diferente del mundo físico, y las mujeres enfrentan en él las
mismas dificultades y estereotipos; pero el Internet también ha permitido espacios “seguros” donde la vulnerabilidad es bienvenida y el diálogo entre pares es estimulado. El GIM pretende ser uno de estos espacios, donde diferentes
prácticas artísticas, experiencias, perspectivas y discursos pueden coexistir, encontrar aliados y espacios de discusión.

·
Sensibilidad para transformar la intención artística en auto-representación online y viceversa: Ésto se refiere a la existencia o experiencia humana mediada por las redes sociales y lo que eso significa en el entorno neoliberal de la actualidad: las personas como marcas (twitter stars, make up vloggers) y las marcas como personas (Citizens United, cuando el twitter de Pizza Hut le dice “bae” a sus seguidores), y ¿cómo afecta o incide esto en la práctica artística? La labor gratuita en la que nos enfrascamos todos los días, simultáneamente creando y consumiendo contenido en las redes sociales, ¿cuáles serían otras posibilidades para la realidad?; y, ¿es posible para los artistas imaginarlas? ¿cómo afectaría todo esto a la sinceridad?

·
El reconocimiento del estado fluctuante de la realidad/emociones entre los mundos offline/online,
es decir, la condición cyborg del presente
: En el Manifiesto Cyborg de Donna Haraway, ella habla del quiebre de los límites entre humano y animal, humano y máquina, lo físico y lo no-físico. La evolución borró los límites entre humano y animal, las máquinas del siglo XX hacen ambiguas las líneas entre natural y artificial; los micro-electrónicos y la invisibilidad política de los cyborgs (la medicina es tecnología, la nutrición es tecnología, etc.) complican más esos límites. ¿Por qué entonces habría una diferencia entre las experiencias online y offline? Y sobre
todo, ¿cuál es el futuro de todo ésto? La tecnología avanza en manos de un grupo muy selecto de white males de
Silicon Valley; mientras la nanotecnología, la extensión de la vida y la singularidad se asoman en el horizonte, ¿qué significa para todxs? ¿tendrá acceso la gente no-blanca, no-rica? ¿qué significan estos cuerpos en este contexto?

El museo se ha planteado en dos ocasiones como exhibición IRL (en el plano artístico físico), ambas en Lima, Perú. Estas exhibiciones permiten desarrollar ramas o líneas específicas de investigación que son perceptibles en el colectivo de obras, pero que ameritan un espacio y conceptualización propia. Creo que estas exposiciones IRL son dispositivos que avanzan reflexiones específicas y permiten que un público más amplio influya en el museo. Ninguna
de las dos fueron simples displays de la colección como monolito, la curaduría de ambas partió de temas y preocupaciones que aparecen recurrentemente en las obras de la colección.

 

image

 

¿Cómo pensás la dimensión coleccionable de lo que se expone en el GIM? ¿En qué consta el proceso de ingreso de este nuevo material? ¿Considerás que este tipo de poéticas y políticas críticas de museo afectan la noción moderna y capitalista de museo extendida a escala global?

Las dos exposiciones, que mencionaba anteriormente, se hicieron en espacios de arte no-comerciales, y el aspecto comercial o “coleccionable” del museo es uno que queda inexplorado deliberadamente. Si hubiese interés comercial en alguna de las obras creo que directamente le daría el mail del artista al interesado en cuestión.

Si bien los museos no son tradicionalmente “espacios comerciales”, es verdad que participan en un complejo sistema de validación, legitimación y especulación del capital simbólico. En ese sentido, creo que los museos independientes que surgen como crítica a los museos “tradicionales” —esas instituciones monolíticas, poco permeables, privadas y públicas—, no sólo rehúyen de sus políticas y burocracias, sino también de su total opacidad, ¿quién financia estas instituciones?, ¿a quién benefician sus dinámicas y políticas de exclusión? Se me ocurre que Kenneth Goldsmith estuvo hace poco en el MALBA y me da un poco de ganas de vomitar. Estos cuestionamientos son importantes, y si no desmantelan al museo tradicional como tal, al menos proveen alternativas productivas.

 

Políticas visuales de la feminidad

¿Cuáles son las reflexiones que aporta el GIM a la construcción de la feminidad y la esfera pública virtual? ¿Cómo creés que intervienen los procesos de semiotización tecnológica del género en la construcción de nuevas visiones sobre lo femenino?

Creo que uno de los aportes que hace el GIM a la esfera pública virtual, es funcionar como herramienta de estudio. El GIM se propone ser una suerte de panorama generacional de artistas mujeres trabajando con el cuerpo, el internet, el género, y las discusiones y condiciones contemporáneas que le dan forma a la experiencia femenina actual. Entiendo perfectamente que este “panorama generacional” está condenado a la incompletitud eterna, pero aun así
creo que lo más valioso que tiene la institución es aspirar a una representatividad diversa y comprensiva.

Creo que el internet ha acelerado increíblemente la difusión de información, y con ello ha llevado las discusiones de género desde la elite académica, hasta la cotidianeidad de las redes sociales; permitiendo una redefinición fluctuante que se asimila más a la realidad humana. Los temas que el GIM aborda desde sus inicios han tenido una explosión bastante considerable desde entonces: Donna Haraway y el manifiesto cyborg han sido muy importantes para el feminismo post-antropocéntrico que desarrollan Karen Barad, Rosie Braidotti y Elizabeth Povinelli —para mí las voces más relevantes del realismo especulativo—. Es decir, vivimos en un momento tecnológico muy específico, en
el que las definiciones basadas en género como lo “girly” o “femenino” son exactamente las cosas que están siendo modificadas, cuestionadas y analizadas. Desde esa perspectiva, estas chicas artistas están produciendo obra en este momento, uno mucho más flexible pero en el que todavía abundan los estereotipos, la ignorancia y el odio.

 

image

 

¿Cómo trabaja el GIM la diversificación actual de lo entendido como femenino y girly, nociones construidas de manera diferencial según la procedencia geopolítica, de clase, y las identificaciones
sexo-génericas? ¿Cómo creés que dialoga esta propuesta crítica con la matriz heterocentrada y androcéntrica de la historia del arte? ¿Pensás que es posible enunciar estas producciones como arte feminista?

Como dije antes, si bien el GIM tiene ejes curatoriales definidos, su principal objetivo es la representatividad. Siendo realistas, la división digital todavía es muy real. Aunque se suele hablar del internet como un medio híper-democrático, la realidad es que su accesibilidad sigue los mismos patrones que el capital, concentrándose en ciertas áreas geográficas (el Atlántico Norte) y ciertas clases sociales (media-alta). Si bien hay millones de personas con celulares en Latinoamérica y otras latitudes, no hay todavía la concentración de artistas trabajando en medios digitales que sí hay en Norteamérica y Europa.

A partir de esto, el GIM trata de expandirse todo lo posible e incluir diferentes prácticas y experiencias. Aunque la colección incluye artistas predominantemente norteamericanas, también hay una buena cantidad de nacionalidades y backgrounds diversos. Y sobre todo, no se ponen discursos en la boca de nadie: siendo el nombre del museo “Girls of The Internet”, obviamente incluye únicamente mujeres (cis y trans); y no llamaría a la colección entera “arte feminista” simplemente porque creo que es algo que le toca definir a cada una de las artistas, sería injusto robarles la agencia de definirse como otra cosa —quizá womanist—.

Creo firmemente que mientras la división digital disminuya van a emerger online innumerables narrativas y experiencias, y con ellas artistas y prácticas que resulten indispensables para completar cualquier tipo de lectura de nuestro presente. Si bien desmantelar la supremacía blanca hetero-patriarcal que es el fundamento de la historia del arte parece imposible, creo que la visibilidad y la representación son un factor súper importante.

 

¿Cuál son los futuros proyectos del GIM? 

El GIM ahora continúa con su investigación, sobre todo me interesa la posibilidad que pueda tener como herramienta pedagógica, desde sus temas centrales y también como método: una institución híper flexible y responsable. He estado desarrollando charlas al respecto, antes de irme de Lima (viví ahí un año) hice una en Bisagra, un espacio independiente de arte súper interesante; y el próximo año en Home School, un proyecto de universidad gratuita en Portland, EEUU.

Quisiera curar al menos una muestra más del GIM IRL este año, idealmente en México o Argentina. Recién volví a México después de 6 años afuera (5 en Buenos Aires) y estoy buscando un 9-to-5 con salario fijo y aguinaldo en alguna institución artística no-comercial.

 


Links >

http://www.gabycf.com/

http://gim-museum.tumblr.com/

http://theoriri.tumblr.com/