Socialero #3

 

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Querida V, Te vuelvo a escribir luego de un día agitado, no logro conciliar el sueño y la otra noche que me pasó lo mismo te escribí y las palabras ayudaron a mitigar mi insomnio. Debo meditar unos minutos antes de escribir esta carta porque ya me voy olvidando todo lo que hice. Parecía que iba a ser un sábado tranquilo de trabajo pero terminó siendo toda una experiencia esotérica.

Me levanto el sábado después de una noche tranquila y decido quedarme en la cama hasta el mediodía para no aprovechar para nada el día lindo que aparecía en mi ventana. Logré poner en orden algunos papeles y enviar algunos mails, nada importante. Al mediodía tenía citada a Adela a almorzar y salir a nuestro sábado de trabajo copado, íbamos a hacer unos videos sobre unas estatuas de principio de siglo por Facultad de Derecho. Llegó y cociné unos zapallitos salteados con aceite de oliva y unos huevos revueltos, todo bien, mucha pimienta. (Releyendo la última carta que te envié veo que también hago mención del exceso de pimienta, V., no me tenés que decir nada, me doy cuenta de la relación, intentaré dejarla o al menos moderarme). Salimos con Adela como a las dos, ya fumados porque decidimos probar la pipa de Perú que me trajeron las chicas. Llevé todo lo necesario y un trípode gigante, entre las cosas que llevé había un mini termo para los dos, mate y yerba con yuyo. El afuera estaba grandioso, hace unos días que no para de llover en Buenos Aires, pero la tarde del sábado se fue despejando, y
quedaba el asfalto mojado, unas montañas de nubes que hacían parecer que estábamos en Tucumán o Mendoza, y el fresco y la luz que hay después de las tormentas, celestial, místico. Caían rayos de luz desde las nubes en tubos perfectos que hacían parecer que iba a descender Jesús en cualquier momento. El material iba quedando muy bueno y Adela me propuso hacer unas sesiones de lectura de aura con las estatuas, para ver qué información nos traían, qué
cosas nos podían decir para el tiempo presente esos colosales de materia representando arquetipos culturales y artísticos. Ya en el bondi, cuando elegimos las estatuas que íbamos a filmar, fantaseamos con la idea de hacer la
lectura y fuimos eligiendo un poco en función de cuáles nos parecían más interesantes para charlar. También pensábamos en la narrativa del video y la función que queríamos darle a las imágenes, elegimos tres, la primera era una estatua de Urquiza que estaba sobre un caballo, otra era la estatua a Rubén Darío y la última era la de Hércules tirando la flecha a Quirón. La de Urquiza estaba en una plazoleta enrejada que estaba cerrada, así que la filmamos de
afuera pero no se veía muy bien, así que Urquiza queda afuera de la narrativa. Imaginarás V, mi emoción ante la segunda estatua que visitamos, la de Rubén Darío. Está representado en sus 60 años, sentado en un sillón con un libro en el regazo y un dedo en la sien, en actitud pensativa, y atrás suyo, a los lados, hay representados un efebo con una flauta de un lado, y un mujer desnuda, una madona, ensartada en un animal en actitud metamórfica. Arriba sobre un muro que lo levanta unos dos metros, un unicornio levantando vuelo. Todos los estereotipos de la poesía, hermoso. El poeta sentado leyendo levanta la cabeza, tiene un pensamiento y el poema se desarrolla a sus espaldas y sale volando un unicornio, caballo alado con cuerno. El material era blanco, piedra. Rubén Darío, que fue un poeta fundante para mi escritura, V., pero además me emocioné porque no sé si te habré contado, pero hace unos meses vino a mi casa a almorzar mi querido Abuelo Horacio, le cociné un salmón al vapor con plátano y ensalada, comimos felices, hablando de las espinas del pescado y del sufrimiento de mi abuela, y después de almorzar desplegamos en mi mesa toda mi biblioteca y él se declaró gran lector de Darío, cosa que yo no sabía en lo más mínimo, pero en su juventud circulaban sus libros, se acordaba especialmente de “papeles de otoño”, libro que yo también amé. Recitaba de memoria un poema que no podíamos encontrar. Al final lo encontramos en el libro “azul” que fue mi preferido, se lo dije y le pareció una conexión. Fue un mediodía lleno de poesía, me recitó varios poemas y me habló del valor de la métrica y la rima. Por todo esto entenderás porque estaban tan emocionado de estar filmando la estatua de Darío, pero más emocionado estaba por la sesión de lectura que íbamos a hacer con Adela. Terminamos de grabar el material que teníamos planeado y nos fuimos a tomar unos mates y recargar energía en un espejo de agua que hay cerca de la estatua, algo curioso: se estaba desarrollando en ese momento una carrera de esos mini barcos a vela que ponen en los lagos y demás y corren competencias. Había como 20 tipos con controles remoto manejando los pequeños mástiles de sus pequeños barcos que utilizaban el viento para moverse en una pista imaginaria de boyas y banderines mientras nosotros tomábamos mate. Al lado nuestro se sentaba una pareja de darks de 16 años que estaban pegados uno al otro sintiéndose y buscando amor. Sentí su amor mientras tomábamos mate, unos perros se nos acercaron y se acercó más gente a ver los barquitos, al rato volvimos a la estatua de Darío a hacer la lectura. Adela cerró los ojos y le dijimos hola Rubén Darío somos Martín y Adela y queríamos charlar un rato con vos y hacerte unas preguntas, y ahí Adela se concentraba y empezaba a describirme una imagen que veía en su cabeza. Pidió que baje una rosa y la rosa tenía un mensaje y el mensaje era de Rubén Darío para nosotros, llegó con mucha
claridad. Nos contó que la estatua que construyeron para honrarlo es una escultura que quiere representar a la poesía y el arte, por eso estaban las figuras míticas, la flauta, la mujer/animal y el unicornio, que representan el
acto de la creación, la vocación por el arte que tenía Rubén Darío, su forma de encarar la existencia a través de la escritura. Más allá de que haya sido periodista, él era un artista, un poeta, y su estatua nos venía a traer esa información a este día laboral. Como autor él nos reconoció a nosotros como autores y nos pidió que honremos esa energía como lo hicieron quienes diseñaron y erigieron su estatua. Adela reconoció que había algo primaveral en el
ambiente post-tormenta, y en su visión la rosa era verde, yo intervine con data sobre la obra de Darío, la importancia que había tenido su vocabulario en toda la poesía latinoamericana posterior, sus primaveras, sus flores, sus amadas, oh querida V., todo estaba allí. Pedimos un poco más de información y pasamos a la otra estatua, la de Heracles arquero de 1908 de Burdelle. La estatua remite al combate de Heracles con los centauros. Según el mito, Quirón, por ser hijo del dios Cronos, era el único centauro que gozaba de la inmortalidad. Al igual que Folo, otro centauro que era hijo de una ninfa, poseía un carácter más hospitalario y calmo que el resto de sus semejantes, más lascivos y violentos. Por ese rasgo, muchos reyes le confiaban a Quirón la educación de sus hijos en música, medicina, caza y el arte de la guerra. Mientras Heracles cumplía una de sus pruebas, paso por la tierra de los centauros, donde fue muy bien recibido por Folo. Éste tenía una jarra de vino, obsequio de Dionisio, que solo podía compartir con los de su raza. Pero ante la insistencia de su huésped, Folo accedió a que Heracles bebiera. El aroma del vino hizo que otros centauros acudiesen enfurecidos para atacar a Heracles, quién se defendió con sus flechas envenenadas. Los atacantes huyeron, pero una flecha hirió por accidente a Folo y lo mató. Otro centauro, perseguido por Heracles, se refugió en la cueva de Quirón, que también resultó herido. Las heridas de esas flechas era incurables, pero Quirón era inmortal: su padecimiento sería eterno. Heracles marchó entonces a las montañas del Cáucaso, donde se encontraba el titán Prometeo, quien muchísimo antes había sido encadenado por los dioses, como castigo por haberle dado el fuego a los hombres. Allí, cada día, un águila devoraba su hígado, que volvía a crecer durante la noche. Heracles mató al águila y liberó a Prometeo, a quién llevó ante él al centauro herido. Prometeo aceptó quitarle
el don de la inmortalidad para que así Quirón pudiera morir. En su honor, Zeus creó la constelación del Centauro. Podrás ver, Querida V. que de este mito viene ese Quirón que vos tanto buscas en las cartas astrales. El centauro
lastimado, inmortal, que va en busca del hijo de los dioses para que le conceda la mortalidad, morir lo salva del sufrimiento eterno. Que inspirador. La lectura de aura con Heracles Arquero fue más intensa. Hercales nos volvió a
hablar de la escritura, nos dijo que son como esas actividades que nos generan placer, nosotros las vemos como placenteras, son justo esas actividades que nos llegan a formar como personas, como íntegros, son un guía de donde apuntar. A esas cosas que nosotros hacemos por placer, como por amor al arte, que ahorita las estamos haciendo como una propuesta de trabajo, pero estamos proponiendo como trabajo algo que nosotros hacemos ya por amor al arte que es salir a tomar fotos, a investigar, a ver, esa es nuestra guía para donde apuntar hacia formarnos como personas, hacia allá el camino, el universo, la exploración, ser exploradores, todo lo que nos hace sentir eso. Y después de todo lo que nos dijo Heracles pedimos saber algo más sobre el autor de la estatua, Burdelle y ahí vino más información, un mensaje sobre qué quiere hacer el autor como si él también fuese un monumento, porque eso es lo bueno de ser autores, porque nosotros somos un canal directo y es ahí en donde nos convertimos en monumento,
el mensaje para nosotros, de lo que ellos puedan representar, nosotros estábamos hablando antes de “ser monumentos” que lo que nos hace ser monumentos era ser autores, que es como lo creativo, la creación y esta estatua la hizo un autor que el también quería transmitir un mensaje, y lo hizo en un monumento, como su creación, su firma. En su firma ya está poniéndose como monumento aunque el monumento sea de otra persona. Eso es lo que nos hace a nosotros también ser activadores en la tierra, que arrecho no? Y ahí Adela pregunta si hay algún otro mensaje más del autor de la escultura y le llega la información de que el autor es alguien mucho más contemporáneo a nosotros que la figura que representa, y tienen como más carga sociológica, se siente un mensaje menos universal, algo más traído a la Nación, como si el autor estuviese canalizando la energía de cuando se está formando la Nación, por eso que cuando se formaron la naciones se forma tanta gente que son monumentos, porque son creadores no
solo de una obra, son creadores de la nación, un sitio, es un sentimiento nacional, las personas que lo unen, una creación como la de Dios en la tierra, del lugar, entonces es como también otro mensaje, como él también representa a una época, primero está la época de Heracles, donde el mensaje es más universal, que para nosotros es más macro, después el mensaje del Prócer, de la nación que es un poco más contemporáneo, que se vuelve monumento también y el mensaje ahorita sería del autor, esa es otra creación nacional, que trae nuevos monumentos, como si ahorita llegara el momento de un plano micro, ahorita viene el paradigma que es creado a través del arte, donde uno también puede formar parte, como que la nueva nación es la identidad cultural, no? Como que las naciones ya están todas hechas, se vuelven como clásicas ahorita, y lo nuevo son los artistas, que la formación de nación tiene que ver más con trabajar dentro de la nación dentro de lo sociológico, de lo cultural, como si fuese una nueva creación. Primero está la creación universal que estaba en el plano donde estaban los dioses, como Heracles, o esas figuras mitológicas, después está el plano de la nación que hicieron las gentes que eran próceres y ellos ya crearon ese plano, entonces la creación de la nación es partir de lo que nosotros podemos aportar, nuestra forma de crear la nación es no creando una nación nueva, sino que lo que podemos aportar, nosotros nos volvemos monumento creando la cultura del país, o sea, lo generacional, lo que corresponde ya a nuestra verdad. Ahí creamos también el sentimiento de pertenencia que es lo que hace también a la nación, que es lo que a nosotros nos hace muy vivos de pertenecer a una nación, ese es el nuevo plano que hay que crear, dentro de los países. Verás V. que Urano en Capricornio y toda nuestra charla con las estatuas, me gustaría que en algún momento la crítica literaria basura y el periodismo cultural que avala sus ideas aburridas y absurdas reflexione sobre este nivel del concepto de generación, más astrológico. Yo terminé agotado de tanto vaivén espiritual, con Adela estábamos como flotando por Av. Libertador por unos parque
increíbles, el sol seguía bajando, el porro de la mañana se esfumaba con nuestras energías. Querida V, hablamos con estatuas, sentí alguno de los 7 rayos cósmicos que generan la materia, capté vibraciones sutiles de amor y las compartí con mi amiga, qué dicha, mi querida V. Estuviste conmigo todo el tiempo.

Me despido, vuelvo a escribirte en unas horas cuando mi mente logre sintetizar de nuevo.

Tuyo, M.