Socialero #2

 


Querida V.
Escribo esta carta en vistas de la nínfula luna que vivimos estos pasados días. Supe por ti que se encontraba llena entrando en Acuario, por lo que me propicié a recibir sus influencias sin más.

Me has encomendado esta comunicación con el fin de entretenernos del yugo diario, y leal cumplo unos días más tarde de lo esperado, es que tuve unos altercados, tan estimada V.

Tuve una noche loquísima, estaba acostado en la cama y me dolía la panza y giraba y giraba y me paraba a tomar agua y me acostaba y no me podía dormir. Fui al baño mil veces y recién a las 4 de la mañana me tomé un Reliverán y me pude adormecer un poco, querida V. fue una noche de insomnio. Arranco el día mal, desayuno y vuelvo a la cama, desperdiciando toda la mañana y mis planes de ir a nadar. Esa obligación de ser productivo todo el tiempo me pesa. Logro sumar unas horas de descanso, almuerzo con exceso de pimienta de Cayena, pago las cuentas atrasadas y salgo a trabajar, sin bañarme. Por suerte puedo decir que me recibe la vida laboral de manera muy tranquila, la oficina casi vacía y muy poco que hacer, charlamos con mis compañeros, ideamos planes comerciales. Leo todas las notas del periódico local y chateo con todos mis amigos por wahatsapp, organizo planes para la noche. Tras unos idas y vueltas se concreta una cena en lo de Flor que acaba de volver de Perú y como en su casa estaba viviendo Adela, cuidado a la gata, es también su despedida y ella le había pedido a Andy que tiene auto que la ayude a llevar sus cosas a su nueva casa en San Telmo entonces se armó el pequeño ágape en lo de Flor. Salgo del trabajo y me encuentro en la disyuntiva de si ir temprano a lo de Flor o encontrarme con alguien. Ahí nomás aparece de la nada Hernán y me invita a su casa, tenemos que hacer silencio porque su amigo duerme. Nos divertimos y él me dice que me parezco a Rodrigo cuando era chico, jamás me lo habían dicho, ¿a vos qué te parece, V.? Sabés que estimo mucho tu opinión en referencia a parecidos. Yo me pongo feliz estando con él y le doy besos y me hago el cariñoso. Me hablaba en italiano, trabaja en el casino flotante y vivía en un depto copado en Hipólito Yrigoyen y Perú, en pleno centro. Nos bañamos juntos y le usé el enjuage bucal y él se puso crema en la cara y me ofreció pero yo no quise, no quería que desperdiciara su crema conmigo que yo no uso nunca y el parecía que sí, total que me va a hacer la crema si la uso un solo día, seguro que nada. Cuando él se la ponía cerraba los ojos azules que tenia y se esparcía la crema con el dedo índice solo, tenía la piel súper limpia porque recién nos bañábamos y era muy perfecta. Lo más tierno fue cuando volvimos a su cuarto después de bañarnos y él había puesto una radio latina en la tv y eran todos temas conocidos y los cantábamos y yo recién bañado estaba feliz y nos tiramos en su cama a besarnos.

Podrás imaginar querida V. mi estado después de semejante after office. Igual me voy con angustia respondiendo mensajes de whatsapp de casi dos horas de retraso. En el subte les aviso a las chicas que estoy en camino. Llego a lo de Flor y ya estaban las tres chusmeando y por suerte cocinando. Copas de vino, flores, pizza que amasó la abuela de Flor y ella las tiene frizadas. Flor nos cuenta de su viaje, vemos todas las fotos. Qué lindo es el cielo de Cusco, tuvieron suerte y les tocó todos los días súper despejados y Cusco tiene esa arquitectura de piedras oscuras y medias rojas, y todo se funde con la montaña y la vegetación es súper verde, hay mucho contraste.  Todas las fotos increíbles en medio de desiertos y costas con acantilados. Agradecemos al mundo por darnos el Perú y los medios para ir a visitar, poder quedarnos en un hotelito y tomar un café a la mañana con tostadas con manteca y arrancar hacía algún lado. También está la parte mala pero no hace falta hablar de eso. En este caso del viaje, pero también está la parte mala de la vida. Pienso en los críticos que no se dan cuenta de esto y buscan una imagen estereotipada y machista del escritor sufrido, del artista sensible destruido que crea en base a su decadencia. Perdón si entro en cólera V., pero me deprimen sus teorías sin fundamento que intentan explicar en dos párrafos todo un trabajo de años con el hilo conductor de “lo que a mí me parece es….”. Dentro de toda esta gente, apareció un tal Xtian que es ingeniero y da talleres de escritura, es amigo de Sir Richard W. así que se presentó en mi vida desde el ámbito laboral pero por su currito de los talleres literarios publica un comentario  con una foto de Scalabritney, mi primera novela, y unos párrafos de su opinión, busca como el resto de los críticos: mi trauma, y se disgusta al no poder encontrarlo en las páginas del libro, me río de él, podría escribir y decirle que si quiere conocer mi trauma que se haga mi amigo o lea mi próxima novela  ¿cómo hay que decir las cosas? ¿qué hay que contar? Me pregunto. Yo estoy como un forro hace 2 años escribiendo una crítica literaria y cada oración que escribo sufro por la necesidad de precisión del lenguaje científico. Se nota que no es lo mío pero no me da la cara para emularlo con escritura pseudocientífica pero por suerte me ubico en tiempo y espacio y me acuerdo que estoy con Andy y Adela en el auto yéndonos de lo de flor a dejar a Adela a San Telmo en su nueva casa. Logro así, Querida V. olvidarme de esas patrañas y le pregunto a Andy si se puede fumar en el auto y prendemos la tuca que había quedado de la cena… qué lindo es fumar en un auto, abrir la ventana y que entre fresco y las luces de la calle y el ambiente cerrado, la música. Pasaron los mejores temas esperados. Empezó con Moby y después pusieron Dark on the matiné de Franz Ferdinand y pusieron el mega temón Wonderwall y gritamos todo el tema de memoria i said maybeeeeeeeeeeeeeeee, you´re gonna be the one that saves meeeeeeeeeeeeeeeeeee, and after aaaaaaaaaaaaaaaaaaall, you´re my wonderwaaaaaall… casi lloro de la emoción, ¿sabés por qué, Querida V.? Ese fue mi primer recital y fuimos con todos los compañeros del colegio y vino mi amiga de Mar del plata y ese fue nuestro reencuentro después de muchos meses sin vernos. Fue épico, momento fundacional. Con Lu, mi amiga de mardel, y ahora que pienso será de tu agrado saber que ella fue mi primer pisciana, guardamos mucha correspondencia de las épocas en que le decíamos Lucho. En su fiesta de 15 me buscó para bailar juntos el primer vals y para eso tuvo que rechazar a su pretendiente y mejor amigo del nuevo colegio de mardel que también esperaba bailar con ella esa pieza. Me dio mucha vergüenza que piensen que era mi novia pero me emocioné mucho con ese baile. Qué bueno nombrarla en esta carta, V.

La noche siguió lo más normal: fuimos a dejar a Adela a su casa y fuimos con Andy a mi trabajo y nos fue a buscar mili para fumar un fasito e ir al cumple de Iñaki. No era el cumple, pero había mandado un mensaje más temprano para avisar que había aprobado una materia re difícil de la facultad y que festejábamos en un restaurant que vendían cerveza artesanal y comida frita. Casi un cumple. Nos tomamos el subte re loquis y nos bajamos en Bulnes, una antes porque ya no soportábamos más el ambiente. Caminamos por adentro para fumar la tuquita hacia Gorriti y Julián Alvarez que era la dirección del bar, nos perdimos. Nos cruzamos con Soler como cuatro veces para darnos cuenta que estábamos caminando en círculo por Costa Rica, Julián Alvarez, Soler. Llegamos y charlamos un rato pero tuve que volver a irme a sacar plata del cajero porque el restaurant de mierda no aceptaba débito, fui por Scalabritney y me cruce con unos restoranes árabes y había fila en el cajero. A la vuelta festejamos y estaba muy indeciso sobre qué comprar para comer en ese restaurant. No me tentaba nada, había pollo frito, sánguche de pollo frito, mollejas fritas, y después dos guisos uno con pollo frito y mollejas fritas y arroz y porotos y la versión veggie que era solo arroz y porotos y salsa picante. No lo pude creer pero me terminé comprando el guiso de porotos y arroz con salsa picante por 80 mangos, increíble. Mezclar porotos y arroz y venderlos a 80 mangos solo es posible en Palermo. Me quedé con hambre y me empezaba a pegar la birra, que sí estaba muy buena. Convencí a un par para ir a un shawarma de Scalabrini así que salimos a avisar al grupo, paso un porrito por ahí, y seguimos hacia el árabe. Nos atendió una chica de Paraguay que le preguntamos de dónde era porque estábamos en un árabe pero ella tenía una tonada particular, al principio lo asociamos directamente al árabe pero después sonó más latina y terminó siendo paraguaya. Los dueños eran árabes y lo atendía un joven adolescente hermoso. Tardó todo muchísimo pero estaba buenísimo, pedimos shawarma de carne y de pollo, un falafel en sanguche y shawarma mixto al plato, para compartir tabule y un fatay. Discurrimos toda la noche sobre la importancia de la comida, se debería escribir más sobre eso. Sentimos la carne, el pollo, el perejil, el yogurt, y nos quedamos con hambre y salimos y nos fuimos a la esquina a una heladería. Todos dudamos de comprarnos el ¼ de kilo que salía 35 pero terminamos comprando el vasito que salía 28. ¿Seré obeso de grande? No creo en los metabolismos, me parece chamullo. Se escuchan unos truenos y se larga.

Volvemos a saludar y Andy nos lleva en auto y en la calle alguien me grita desde un balcón: ¡Ey, Zícari, ey!. Era un puti que apareció hace poco, amigo de Fram. Nos invita a pasar a una fiesta que estaban haciendo en una galería, había una muestra. Iñanki me dice, vos deciles que tenemos plata así nos invitan, o sea, que vamos a comprar cosas. Me imagino saliendo de la galería con cuadros y dibujos, como esa noche en Bellos Jueves que ideamos el plan perfecto para robarnos una obra. La onda era organizarse con como 70 personas, y que uno entre lo más normal, y vaya a la sala más cerca de la puerta y los demás medio que hagan una ronda así no se ve tanto y  agarre un cuadro y se lo lleve corriendo, y al toque uno agarra el cuadro todos los demás 70 se ponen a actuar de manera errante, estorbando a los guardias de seguridad que intentan agarrar al que se robó el cuadro y salir medio que todos corriendo y tapando y estorbando y que nos esté esperando Andy con el auto afuera y lo metemos al auto y al taco hasta donde sea que hayamos arreglado la transa de venderlo, hay que venderlo al toque dice Iñaki y asegurarnos de que sea a alguien confiable. Con esa plata me compro un jeep y me voy de travesía por toda argentina. Robaría uno de Cándido López o alguno así para hacer patria.


Martín es escritor y editor; entre tantas otras cosas, claro. Tiene 25 años y creció en Bella Vista, partido de San Miguel. Editó los libros de poesía Dragón de agua (Hoja de trabajo, 2012), El problema de la droga y los días lindos
(Tammy Metzler, 2013) y el ebook de relatos eróticos
Papus (De parado, 2013). En 2014 Entropía publicó su primera novela, titulada Scalabritney.